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El escudo fiscal de los intereses, o "Tax Shield"

Intereses - Costos de Deuda - Apalancamiento financiero

Hemos hablado en otros artículos de las posibilidades de generar efectivo y realizar nuevos negocios o nuevos emprendimientos dentro de tu negocio, pero ¿cómo financiar esos nuevos emprendimientos? Una manera es con capital propio: utilizar nuestros ahorros para poder generar un nuevo negocio, pero siempre nos surge esta nueva idea: ¿es conveniente desde un punto de vista financiero o lo hago porque siempre lo hice así?

 

Lo primero que tenemos que entender es cuanto cuesta el financiamiento para nuestra empresa.

Dejemos de lado la estructura productiva de una empresa, y nos concentremos en cómo hacemos para obtener esa estructura productiva, o sea, como financiamos esos recursos para dar lugar a un negocio.

 

Entonces, ¿Qué nos conviene utilizar como estrategia de financiamiento de nuestra nueva inversión?

 

Si nos concentramos en cómo financiaríamos un proyecto nuevo, y creemos que cualquiera de las dos alternativas (capital propio o de terceros) son potables y las podemos utilizar, deberíamos realizar el siguiente razonamiento:

  1. Dependiendo de la estructura impositiva de los diferentes países, las ganancias de las empresas pueden ser gravadas por la propia compañía, y luego al ser distribuidas al accionista nuevamente con un impuesto similar, o con un impuesto adicional. Por ejemplo, en Paraguay se determina una tasa del 25% para las empresas y un impuesto adicional del 10% cuando esas utilidades son distribuidas.

  2. Los resultados negativos generados por el financiamiento de terceros, es decir los intereses, generalmente son deducibles en los diferentes códigos impositivos de los países latinoamericanos. 

  3. Cuando tomo deuda de terceros limito la participación del tercero al interés pactado (ya sea variable o fijo) y no de la ganancia resultante del negocio en si. Por ende, el riesgo del tercero es un riesgo financiero, y cobrará antes que los accionistas en caso de liquidación de una empresa. 

 

Supongamos que por un lado, y simplificando, podríamos obtener un préstamo de un banco a una tasa del 7% y por otro financiarlo con capital propio al 7% de rendimiento en inversiones alternativas, por ejemplo otro emprendimiento. 

De acuerdo a nuestro ejemplo, si nos ofrecen un préstamo a una tasa del 7% anual efectiva, deberíamos realizar el siguiente razonamiento matemático para comprender el costo de financiarnos con capital de terceros:

Si el préstamo tiene un costo del 7% anual, pero es deducible de ganancias, esto quiere decir que el costo de financiarme se reduce por el monto que me puedo deducir de ganancias, que es el 35% (o la tasa aplicable al país de origen del préstamo y donde sea deducible) del 7% anual efectivo que me presta el banco, y es lo que llamamos “Tax Shields” o Escudo fiscal. En este caso, valor del escudo fiscal es de 2,45% y el costo de financiamiento será de (7%-2,45%) o sea de 4,55%.

En cambio, el capital propio no genera este "escudo fiscal" y por ende, muchas veces es conveniente financiarnos con préstamos bancarios, obligaciones negociables y otros instrumentos que permiten un menor impacto fiscal. Claro está que a medida que una empresa incremente su stock de deuda, también incrementará su riesgo de que no pague, y por ende la tasa de interés que los prestamistas le cobrarán, dejando de ser atractiva la idea de financiar totalmente los proyectos con fondos de terceros. 

Podemos ver que muchas veces es conveniente desde un punto de vista impositivo y desde un punto de vista financiero utilizar fondos de terceros para financiar nuevos proyectos en una empresa. Alineado a esto debemos comprender que, a medida que la compañía incrementa su nivel de endeudamiento aumenta su nivel de riesgo financiero y por ende los terceros que prestan dinero incrementarán su tasa de interés, haciendo que deje de ser atractivo utilizar fondos de terceros para financiar proyectos de largo plazo. 

Caso práctico

Vamos a analizar el caso de Monsanto [1] y vamos a revisar cual es la tasa de intereses que está soportando la holding (casa matriz) en promedio, y porque esos intereses son inferiores en su impacto debido a su deductibilidad en el impuesto a las ganancias:

Como podemos observar, los resultados por intereses perdidos restan el resultado antes de impuesto, y dado que generalmente son deducibles del impuesto a las ganancias a pagar, reducen la base imponible fiscal generando el efecto de "Escudo Fiscal" o "Tax Shield". En este caso, Monsanto se ahorró de pagar impuestos a las ganancias por 118 millones en 2015 y casi 70 millones en 2014, que hubiera tenido que pagar si hubiera financiado su activo solo con capital de los accionistas

Conclusión

Utilizar la mejor estrategia para financiar tu proyecto es una decisión clave para incrementar la rentabilidad del negocio y de los accionistas. Para esto siempre debemos realizar un análisis de viabilidad financiera, planificar y realizar nuevos proyectos teniendo en cuenta las mejores alternativas para financiarlo. El efecto fiscal de los intereses, pueden hacer atractivas ciertas formas de financiar un proyecto, antes que utilizar dinero de los accionistas o capital propio.

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